El futuro de la NOAA en riesgo: posibles recortes generan alerta por su impacto en la seguridad y el clima
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- 27 feb
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Planeta Venus | 27 de febrero, 2025
Por Johani Carolina Ponce

es esencial para la seguridad pública y sectores clave de la economía estadounidense,
como la aviación y la agricultura. Sin embargo, informes recientes de medios como The
Guardian y The Boston Globe sugieren que la administración Trump está considerando
recortes significativos en el presupuesto de la NOAA. Estas acciones podrían estar
alineadas con las propuestas del “Proyecto 2025”, un plan conservador que aboga por
desmantelar y reducir la NOAA, transfiriendo muchas de sus funciones a otras
entidades o privatizándolas. Aunque no ha habido un anuncio oficial por parte de la
administración, estas informaciones han generado preocupación entre científicos y
comunidades vulnerables que dependen de los servicios de la NOAA.
Importancia del Servicio Meteorológico Nacional
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés), una división de la
NOAA, es responsable de emitir más de 734,000 pronósticos meteorológicos y
aproximadamente 45,000 alertas de condiciones climáticas severas anualmente. Para
ello, opera una red nacional de 160 radares Doppler de alta resolución, conocida como
NEXRAD, que detecta precipitaciones y vientos, proporcionando información esencial
para identificar tormentas severas y emitir alertas oportunas. Además, el NWS
suministra datos críticos que afectan la seguridad y eficiencia de las operaciones
aéreas y agrícolas, ayudando a planificar rutas seguras y decisiones informadas sobre
siembra y cosecha.
Posibles recortes presupuestarios
Los posibles recortes podrían afectar la capacidad de la agencia para proporcionar
pronósticos precisos y alertas oportunas. El "Proyecto 2025" propone desmantelar y
reducir la NOAA, transfiriendo muchas de sus funciones a otras entidades o
privatizándolas. (Proyecto 2025 de la página 674 a la página 677). Aunque durante su
campaña presidencial de 2024, Donald Trump se distanció públicamente del "Proyecto
2025", describiéndolo como "seriamente extremo", sus acciones ejecutivas al inicio de
su segundo mandato reflejan una notable alineación con las propuestas de dicho
proyecto. Por ejemplo, el 20 de enero de 2025, firmó la Orden Ejecutiva 14162, titulada
"Poniendo a América Primero en Acuerdos Ambientales Internacionales", que ordena la
retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París y otros compromisos climáticos
internacionales.
Impacto en comunidades vulnerables
En una entrevista realizada por esta periodista, la Dra. Julie A. González, investigadora
en justicia ambiental en American University, advirtió que una reducción en la plantilla
de la NOAA disminuiría la capacidad para anticipar eventos climáticos extremos,
poniendo en riesgo a poblaciones vulnerables. "Una reducción significativa en la fuerza
laboral de la NOAA debilitaría la base científica en la que las comunidades confían para
obtener pronósticos y alertas oportunas. Esta brecha sería más peligrosa para los
vecindarios de bajos ingresos y otras poblaciones en riesgo, que enfrentan tormentas,
inundaciones y olas de calor", explicó González.
Su investigación sobre calidad del aire, temperaturas extremas y mortalidad confirma
que las comunidades con mayores tasas de pobreza y menor dominio del inglés
experimentan mayores riesgos de mortalidad. La reducción de recursos en la NOAA
intensificaría esta desigualdad. "Si la NOAA pierde la capacidad de proporcionar datos
críticos para la predicción meteorológica, la incertidumbre aumentará en todo el país,
pero las consecuencias más severas recaerán en quienes menos pueden recuperarse",
advirtió.
Privatización de los servicios meteorológicos
Además de los posibles recortes, el "Proyecto 2025" propone la privatización de los
servicios meteorológicos de la NOAA. Desde una perspectiva de justicia ambiental,
González advierte que esta privatización profundizaría la brecha entre quienes pueden
pagar por información meteorológica y quienes no. "Privatizar los servicios
meteorológicos de la NOAA crearía barreras financieras y de acceso que afectarían
desproporcionadamente a las comunidades de bajos ingresos, que dependen de datos
gratuitos y en tiempo real para mantenerse a salvo", explicó.
Las implicaciones de restringir el acceso a la información meteorológica serían
devastadoras. "Si los servicios de pronóstico de la NOAA se limitan a quienes puedan
pagarlos, las comunidades de bajos ingresos podrían quedarse con advertencias
tardías, incompletas o imprecisas, poniendo vidas y medios de subsistencia en peligro",
dijo González.
Consecuencias de la reducción de recursos
Los recortes en la NOAA podrían afectar la precisión de los pronósticos
meteorológicos, debilitando la capacidad de las ciudades y los estados para prepararse
ante desastres naturales. González subraya que los efectos de la reducción de
recursos pueden medirse con herramientas estadísticas y modelos espaciales.
"Los pronósticos precisos dependen de datos continuos de satélites, boyas oceánicas y
estaciones terrestres, todos mantenidos y analizados por la NOAA. Los recortes
presupuestarios debilitarían esta red, provocando lagunas en los datos y reduciendo la
precisión de los pronósticos, especialmente en regiones con menos estaciones de
monitoreo", explicó.
Las consecuencias de no invertir en predicción meteorológica ya han sido evidentes en
el pasado. Durante la ola de calor de Chicago en 1995, más de 700 personas murieron
debido a la falta de advertencias oportunas. En 2012, los modelos europeos predijeron
con mayor precisión la trayectoria del huracán Sandy en comparación con los modelos
estadounidenses, en parte porque los centros europeos habían realizado inversiones
más robustas en tecnología de modelado.
González advierte que una NOAA debilitada también afectaría la capacidad de las
ciudades para activar medidas.
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